Cuando ocurre un hecho delictivo en territorio de maras o pandillas. Todos los vecinos sin excepción alguna no escucharon, no vieron y menos dicen nada de lo ocurrido. Todos solo sintieron los disparos, nadie se da la tarea de asegurar mucho, aun sus mismos parientes. 

En muchos de los territorios controlados por estos jovenes se da una linea. Una linea y normas a cumplir deacuerdo a la gerarquia de dicha estructura, que van desde los mencionados «postes» hasta los famosos «palabreros» que son segun la PNC y los datos de los medios de Comunicación quienes llevan la palabra o la voz de mando dentro de las diferentes estructuras territoriales. 

Tal parece que las condiciones que dieron vida a estas estructuras llamadas Maras o Pandillas aun estan presentes, aun hay exclusión, falta de educación, pobreza, emigración, desintegración familiar y muchas otras deficiencias que el Gobierno ni en un futuro podra solventar por falta de interés. Esto quiere decir que ni matando a los que pertenecen ya a esta estructuras van a desaparecer. Porque las condiciones ahi estan arraigadas en la sociedad misma, en el sistema. Un sistema Inquisitivo, acusatorio, altamente represivo, sin oportunidades de desarrollo.

Esperemos las autoridades cambien la forma de ver las cosas y actuen de forma eficiente, saneando primero el sistema e invirtiendo en los Programas Sociales. De lo contrario la muerte de forma violenta a  lo largo y ancho del Territorio seguira seguira galopando como dice mi abuelita «a rienda suelta» y sus habitantes seguiran con el lema ver, oir y callar.

Lic. Carlos Brizuela, colaborador de Noticias Menotty, Periódico Digital.